El Public Hotel, que es propiedad del ex dueño de la disco Studio 54- tiene la particularidad de tener grandes ventanas en donde sus huéspedes suelen “practicar” el exhibicionismo.
“Los ves teniendo relaciones sexuales todo el tiempo, incluso con las manos en las ventanas”, asegura una de las vecinas del edificio de enfrente al New York Post, y agrega: “no es que esté mirando todo el tiempo, pero es frecuente ver estas situaciones unas cuatro veces a la semana”.
Hasta el momento se radicaron 47 denuncias en contra del establecimiento por sexo explícito y ruidos molestos. “Un hombre se levantó y se paró frente a la ventana para luego comenzar a masturbarse”, dijo Debbie González, de 64 años, al mismo medio.
Por su parte, el abogado contratado por el hotel para llevar los casos, sostiene que las prácticas sexuales son legales porque se realizan dentro de un espacio privado, algo que respalda la regulación legal de la ciudad estadounidense.





