Normalmente, la afluencia era de 500 a 600, pero ahora llegan a 1.500 personas y “esto ya es inmanejable porque la gente entra sin guía”, lo cual atenta contra lo establecido por el reglamento de sitio arqueológico. Además, ante la falta de control, “se podrían deteriorar algunas zonas”.
Asimismo, según indicó en Ampliación de Noticias Trujillo, esto ha afectado los ingresos económicos que le permitían generar recursos propios para solventar gastos del proyecto.
Morales informó que habrá un pronunciamiento de los miembros de los Proyectos de Investigación y Museos Arqueológicos del Norte del Perú (Arqueonorte) para elevar un pronunciamiento con el pedido que se derogue esta norma.
Fuente: RPP





