Teresa es pura energía. Un huracán. Nos recibe rodeada de arte peruano, así como lo es ella, lista para contarnos su experiencia como artista en París y su mirada sobre lo que significa la belleza de la mujer y el empoderamiento femenino.
El sueño americano en París
“Tú de grande vas a ser artista” le vaticinó su padre desde niña, así que a la hora de tomar decisiones de vida el destino estaba claro. Hizo Estudios Generales en Arte en la Pontificia Universidad Católica del Perú y luego se formó como artista plástica en Corriente Alterna.
Sabía, sin embargo, que ser artista era duro, así que, con las metas altas pero claras, empezó a planear los siguientes pasos: vivir en una de las capitales mundiales del arte.
“Ser artista no fue una decisión racional. Sin embargo, el camino a recorrer si tenía que serlo. Londres, Nueva York o París eran mis únicas opciones. Estudié en un colegio francés en Lima y desde chica quedé impactada con la imagen de la Torre Eiffel, por lo que decidí vivir el sueño americano pero en París.”

Así, con el siguiente paso trazado, había que buscar una excusa para el viaje y una maestría en Fotografía y Arte Contemporáneo fue la excusa perfecta. Ya de ahí la vida se encargaría de enseñarle hacia dónde la llevaría.
La fotografía como herramienta del empoderamiento femenino en el arte
Si bien la maestría fue inicialmente una excusa, al profundizar en el aprendizaje y dejarse empapar por el entorno parisino, Teresa fue encontrando razones más simbólicas para su trabajo y su vida.
“Cuando nace la fotografía la mujer la usa como herramienta de emancipación. Antes las mujeres no “podían” ser artistas, eran reprimidas, pero con la fotografía empiezan a abrirse estudios de mujeres. Es, en definitiva, una de las primeras herramientas aceptadas de la mujer en el arte, clave en su empoderamiento.” nos cuenta Teresa emocionada.

Así, andando, fue encontrando un sentido a su trabajo que la llevó a usar la fotografía para reflejar la realidad de minorías en, tal vez, uno de los entornos más ocultos de la ciudad y a la vez romper tabúes del cuerpo que cuestionan la belleza. “Triunfadoras”, su proyecto más revolucionario, estaba naciendo.
“Durante casi dos años trabajé con mujeres trans género peruanas que trabajan en el bosque de Boulogne, que es el territorio de prostitución más grande de París. En este espacio no entra nadie, es súper peligroso porque manejan sus propias reglas y códigos. Yo logré con el tiempo ganarme la confianza de varias y logré finalmente hacer 15 retratos en año y medio de trabajo constante”.
Este proyecto, que buscó aportar una mirada artística y pictórica a la realidad de estas migrantes socialmente cuestionadas, fue expuesto en Madrid como parte del circuito VIP de la feria Arco en el 2019 y puso a Teresa en el ojo del espectador. A su vez, la hizo abrirse nuevos rumbos: profundizar en el trabajo sobre la belleza del cuerpo de la mujer libre de tabúes.

Siguiendo esta línea, y ganadora de una residencia artística, se reconectó con la pintura y empezó a retratar mujeres desnudas como canal para mostrar la belleza libre de tabúes y estereotipos.
“Las mujeres que posan desnudas se aceptan o buscan afirmarse. Es un acto de vulnerabilidad, pero también de empoderamiento. Es mágico ver la transformación en los ojos de las mujeres a lo largo del proceso. Van ganando confianza, van llenándose de amor. Se sienten libres en su piel” explica Teresa.
Una artista peruana suelta en París

“La vida en París es durísima. En el imaginario colectivo es puro glamour y romance, pero no. La sociedad es muy distinta a la latina, rigen otros códigos, son guiados principalmente por la razón y el intelecto cuando nosotros somos más emocionales. Si bien la maestría me formó, París es mi gran maestro” cuenta.
Quien conoce a Teresa ve la energía de la emoción mezclada con la suspicacia de la razón. Sin duda, la combinación de su formación base en el Perú con el perfil artístico parisino ha dado como resultado una artista completa, pero, sobre todo, curiosa, soñadora y persistente.

“Los sueños están hechos para cumplirse. Si tienes un sueño, hazlo. No hay edad ni género, solo hazlo. Soy muy ambiciosa y ser artista es muy difícil, así que solo me queda trabajar más y más duro. Y está bien porque es mi sueño”.
El Perú como fuente de inspiración

Luego de tres años, Teresa regresa al Perú a reconectar con sus raíces, “empaparme de lo mío” como dice. “Necesitaba de la magia de nuestra cosmovisión y de nuestra calidez”.
Su nuevo proyecto, desarrollado en el Perú, es sobre la diversidad de biotipos de la mujer peruana y será expuesto en París en un solo show en marzo del 2022.
“La belleza de la mujer peruana radica no solo en lo autóctono sino también en su mezcla africana, china, japonesa, europea…somos una mixtura y eso se traduce en los rostros que vemos. Pura belleza”. Explica sonriendo.

Pinturas de tamaño natural de mujeres peruanas desnudas adornaran las paredes de París en los próximos meses y, estamos seguros, el arte de Teresa Bracamonte seguirá dando que hablar por el mundo.
Muchos éxitos!!!
Para más información: IG: @teresabracamonte
Por: Andrea Chaman
INFOTUR LATAM
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