La decisión del gobierno de Joe Biden esta semana de mantener indefinidamente su prohibición a los viajeros europeos, en prevención a los contagios por las nuevas cepas del coronavirus, provocó malestar de funcionarios de la Unión Europea (UE).
En la UE se preguntan ahora si deberían haber obligado a Estados Unidos a cumplir con el mismo requisito de "reciprocidad" que impusieron a China.
El anuncio de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, de que la prohibición se mantendría, citando preocupaciones por la variante Delta, sorprendió a los funcionarios europeos, en parte porque las tasas de vacunación en la UE, que empezaron más lentamente, ahora han superado a la de Estados Unidos.
Funcionarios y diplomáticos de la UE se abstuvieron hasta ahora de armar un escándalo, teniendo en cuenta que ven pocas ventajas en crear tensión con los estadounidenses mientras Europa se enfrenta a una nueva ola impredecible de infecciones por coronavirus.
A medida que los países de la UE cosechan los beneficios económicos de los estadounidenses que los visitan durante las vacaciones de verano, los funcionarios en Bruselas dijeron que estaban enfocados en cambio en si la variante Delta de rápida expansión los obligaría a volver a imponer sus propias restricciones, un paso que hasta ahora se ha considerado innecesario.
Si bien no hubo un reclamo público, los funcionarios europeos dijeron que estaban molestos por el hecho de que la Casa Blanca no cumpliera con las garantías de que levantaría su prohibición de viajar.
A mediados de junio, la UE agregó a Estados Unidos a su "lista verde", permitiendo el arribo de viajeros no vacunados.
Más tarde ese mes, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, en una visita a París, dijo que la Casa Blanca esperaba levantar la prohibición lo antes posible, pero se negó a especificar una fecha.
Unos días más tarde, el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, asistió a una reunión ministerial con la UE.
En Lisboa, los funcionarios emitieron una declaración conjunta: "Ambas partes se comprometieron a reiniciar los viajes seguros entre los Estados Unidos y los Estados miembros de la UE lo antes posible".
Agregaron que el reinicio de los viajes estará "basado en los principios de cooperación mutua, operación eficiente del sistema internacional de viajes y evidencia científica".
Un alto funcionario de la UE calificó la negativa de Estados Unidos de levantar su prohibición como una "gran decepción, especialmente después de que Alex Mayorkas nos dio esperanza".
Fuente: ANSA