Según ha confirmado el subsecretario de Salud de México, Hugo López-Gatell, Quintana Roo es “una entidad federativa en la que la epidemia va al alza y a una velocidad considerable”. De hecho, las autoridades han pedido a la población —especialmente a la del municipio de Benito Juárez, donde se encuentra Cancún— que reduzcan la movilidad lo máximo posible.
En los estados en nivel de alerta naranja se prohíbe la apertura de bares y discotecas, por lo que este tipo de establecimientos deben permanecer cerrados. Además, se limita la ocupación máxima de los establecimientos alojativos y de parques temáticos al 50%, mientras que el aforo de las playas o de cines, teatros y casinos se limita al 30%.
Un llamamiento a los empresarios
Por otro lado, Carlos Joaquín González, gobernador de Quintana Roo, ha hecho un llamamiento a los empresarios del estado para que vigilen y velen por el cumplimiento de las restricciones sanitarias con el objetivo de disminuir los contagios.
Durante los últimos días se han suspendido la actividad a 2.000 negocios del estado, principalmente en la zona de Cancún, debido a que incumplían las medidas sanitarias, como el límite de aforo.
Hasta, al menos, el próximo 6 de junio no se volverá a revisar el semáforo epidemiológico.



