Además de disfrutar la experiencia en vivo del concierto de la exitosa artista, recordada por el tema musical de la película Titanic, las agentes de viaje estuvieron bien atendidas, no solo durante el vuelo directo de apenas siete horas, sino también al llegar al aeropuerto de Montreal, donde las esperó una limusina para trasladarlas al hotel.
Posteriormente, visitaron una serie de atractivos turísticos: la Grande Roue de Montreal, la más grande rueda de observación de Canadá que ofrece una impresionante vista de la ciudad desde unos 60 metros de altura; y la Basílica Notre-Dame con su famoso espectáculo “Aura”, una maravillosa puesta de luz y música que resalta la grandeza arquitectónica del lugar. También conocieron el Viejo Montreal, el Puerto de Montreal, la Plaza Jacques Cartier, por mencionar algunos lugares.








