Sin embargo, existen playas nuevas y no tan visitadas que vale la pena conocer y donde también reina la caipirinha y el portugués.
Taipu de Fora, de difícil acceso pero recompensada por su belleza y calma, se encuentra en la Península de Maraú y para llegar a ella se debe atravesar el Río Acaraí. Combina arrecifes de corales, ideales para hacer snorkel mientras que al caer la tarde, la Iglesia y la plaza principal son los principales enclaves para disfrutar.
Otro sitio para aquellos que demandan mayor tranquilidad es Caraíva, a 35 kilómetros de Troncoso. Su acceso tampoco es sencillo, ya que debe cruzarse el Río Caraíva, pero una vez allí el estilo rústico con el río de fondo garantizan un formidable entramado sinónimo de paz.
Por último, para aquellos que prefieren el ambiente familiar, se encuentra Carneiros, a 8 kilómetros de Tamandaré, donde se combinan paradores, restaurantes, paseos en catamarán y la Iglesia de Sao Benedito.
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