La entrega del distintivo se cumplió esta mañana en un conocido hotel de la plaza Nazarenas, en el centro histórico de Cusco, donde Vargas Llosa se hospeda junto a su pareja Isabel Preysler y una comitiva de amigos que arribaron junto con él desde España.
El burgomaestre y regidores destacaron su presencia en la ciudad inca, y lo invitaron a seguir visitando los múltiples atractivos histórico-culturales que posee el Cusco, a lo que el escritor de “La Casa Verde” mostró complacencia y afirmó que pronto retornará.
Asimismo, Vargas Llosa fue invitado a ser formar parte de una Feria del Libro que promoverá la Municipalidad del Cusco en coordinación con el Ministerio de Cultura a mediados del presente año, entre las fiestas del Cusco y las celebraciones patrias, en junio y julio. Participaría en un conversatorio y dictaría charlas a los cusqueños que gustan de la lectura.
Por su parte, Vargas Llosa afirmó estar impresionado con el Cusco, pese a que –dijo- en múltiples ocasiones visitó esta ciudad, pero le falta aún mucho por conocer. El Nobel finalmente destacó el cariño con el que lo acogió la gente cusqueña.
Finalmente, se supo que el destacado literato recorrió el parque arqueológico de Sacsayhuamán, entre otros atractivos que están cercanos a los vestigios inca.
