Las galardonadas papas fritas, que llegan justo a tiempo para el #NationalFrenchFryDay de hoy, cuestan la friolera de 200 dólares y se llaman apropiadamente "Creme de la Creme Pommes Frites".
"Estoy un poco sin palabras, abrumado y eufórico, emocionado, una de las experiencias más surrealistas que he tenido", dijo al New York Post el chef ejecutivo corporativo Frederick Schoen-Kiewert, de 41 años.
"Después de la reapertura, queríamos hacer todo el ruido posible", agregó por su parte el director creativo Joe Calerdone, de 59 años. "Pensamos que era el momento perfecto para hacer algo realmente divertido y demostrar que Nueva York ha vuelto".
Después de que Schoen-Kiewert preparó las papas fritas, Guinness World Records celebró una ceremonia anoche otorgando al restaurante el récord mundial.
