Los hechos tuvieron lugar en uno de los rascacielos de la zona exclusiva de Dubái Marina, donde se estaba llevando a cabo una sesión de fotos, según ha informado The Times. Tras ser arrestadas, las jóvenes pasaron nueve días en una cárcel a la espera de la decisión del juez, que finalmente dictaminó su deportación.
Según el artículo 361 del Código Penal Federal, será castigada "cualquier persona que apele públicamente, se involucre en un discurso lascivo o seduzca a otros públicamente para que cometan libertinaje de cualquier manera". Basándose en esta normativa, las autoridades consideraron que las modelos "habían ofendido la decencia pública".
Otros de los participantes en el viaje y la sesión de fotos en cuestión permanecen aún en prisión. Entre ellos, el organizador, Vitaliy Grishin.
