Así lo afirmó el director general de Caminos y Ferrocarriles del MTC, Carlos Lozada. “Tal como se detalla en los términos de referencia del estudio, se trata de un corredor logístico que conectará zonas productivas de alto potencial de desarrollo minero, desde Apurímac y Cusco, hasta el puerto San Juan de Marcona”, explicó.
El funcionario sostuvo, además, que “el estudio de preinversión del futuro ferrocarril será el que definirá la zona de inicio de esta megainfraestructura terrestre”.
Asimismo, se buscará que dicho ferrocarril, de una longitud prevista de 570 kilómetros, pueda movilizar la producción de fierro de Andahuaylas, la de cobre de Cotabambas, así como la de otros centros mineros ubicados en la zona de influencia del proyecto.
“El corredor apuntará a potenciar la economía de los departamentos involucrados”, puntualizó.
Se prevé que la adjudicación de los estudios de este proyecto y los otros tres se materialice desde fines de marzo. Los consultores que ganen la buena pro tendrán alrededor de seis meses para entregar los estudios, primer paso para determinar el diseño del modelo de gestión más conveniente para cada proyecto.
Fuente: Andina
