La situación que atraviesa México no es muy diferente a la de Perú, donde los hospitales también se encuentran colapsados y ya casi no quedan camas para atender a los pacientes contagiados. En el país turístico los casos positivos del COVID-19 también van en subida y las muertes muestran la peor cara de la pandemia.
Hasta el 26 de mayo, sólo contaban con siete camas de hospitalización para los pacientes infectados pues 48 camas ya se encontraban ocupadas.
“Hay un sitio, el único lugar, Acapulco, en donde tenemos que estar muy pendiente y ampliar de inmediato la capacidad de hospitalización”, informó el presidente, Andrés Manuel López Obrador, sobre el puerto que alberga casi un millón de habitantes.
“Lo que más nos preocupa es lo de las camas, que no haya saturación en camas hospitalarias y que no haya saturación sobretodo en terapia intensiva”, agregó el mandatario.
Acapulco registra, hasta el momento, se han reportado 820 casos confirmados de coronavirus y 69 muertes. En Guerrero, una de las ciudades más pobres de México, los casos ascienden a 1,301 y las pérdidas humanas son un total de 182.
