La aeronave salió del citado terminal aéreo cerca de las 14:30 horas (08:30 en Perú) con destino a la ciudad canadiense de Toronto con unas 130 personas a bordo. A los minutos de despegar, su tripulación se percató de la falta de una de sus ruedas en el tren de aterrizaje, por lo que debieron volver a Madrid.
Sin embargo, y para evitar alguna tragedia, la aeronave debía "quemar" combustible con la finalidad de perder peso, por lo que sobrevoló la capital durante casi cinco horas, generando alarma en las autoridades y en la propia población.
En tanto, las autoridades españolas armaron todo un plan de emergencia a la espera del aterrizaje de la aeronave y para asistir a sus tripulantes y pasajeros. De hecho, un avión F-18 del Ejército del Aire se acercó al vehículo afectado para verificar si presentaba alguna otra falla.
