Ung-gil Lee, un militar que desertó del régimen de Kim Jong-un, dijo al diario inglés que el plan es pasar la frontera y secuestrar turistas, diplomáticos y empresarios extranjeros para usarlos como ficha de negociación.
“Nos infiltraríamos en el sur, cambiaríamos nuestras ropas e iríamos a las áreas donde hay bastantes turistas y los capturaríamos. Memorizamos lugares, números telefónicos y las placas de los autos de la mayoría de embajadas”, explicó el desertor, que abandonó Corea del Norte en 2006.
Pasado de secuestros. Corea del Sur asegura que Pyongyang raptó a 3,800 de sus ciudadanos desde el fin de la Guerra de Corea en 1953. El Gobierno norcoreano también secuestró a ciudadanos japoneses entre 1977 y 1983.
