Reino Unido, uno de los pocos países del viejo continente que anunció con antelación su plan de reapertura, tiene ante sí un reto para que el reinicio turístico no se vaya a pique. Antes del 17 de mayo, fecha establecida, deberá reemplazar los arcaicos sistemas de verificación manual de los certificados Covid-19 por soluciones digitales.
La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) advierte que de no ser así, “existirá un riesgo importante para la recuperación de los viajes internacionales”. El potente lobby aéreo, comandado desde hace escasas semanas por el irlandés Willie Walsh, reclama al Gobierno de Reino Unido que “intensifique sus esfuerzos para digitalizar el actual sistema” para evitar que los pasajeros tengan que esperar durante horas para la verificación de sus documentos.
“Incluso con el tráfico limitado, ya hay informes que demuestran que se están produciendo largas esperas en los puntos de control de la frontera del Reino Unido. Esto compromete las medidas de distanciamiento social y el bienestar de los pasajeros”, denuncia IATA.
El Ejecutivo británico se ha comprometido a trabajar con la industria en la implementación de sistemas digitales, como IATA Travel Pass. Sin embargo, con algo menos de un mes por delante, la organización avisa que “es urgente que se llegue a un acuerdo sobre los métodos de verificación que serán aceptados”. “No hay tiempo que perder”, sentencia.
