De esta manera queda sin efecto el plan anunciado el pasado noviembre por el cual se permitía la entrada de turistas procedentes de países limítrofes vía aérea y vía marítima de cara a la temporada de verano, que acaba de comenzar.
Además, el gobierno que preside Alberto Fernández aumentará los requisitos que deben presentar los argentinos y residentes en Argentina para la entrada al país, así como aquellos extranjeros que hayan recibido autorización previa por la Dirección Nacional de Migraciones (DNM).
A su vez, "a raíz de la situación epidemiológica que registran" Italia, Dinamarca, Países Bajos y Australia por la aparición de la nueva cepa de coronavirus más contagiosa, se suspende la llegada y salida de vuelos desde esos países.
Hasta el momento, el único país desde el que se habían suspendido los vuelos era Reino Unido, una decisión que fue tomada el pasado lunes "preventivamente", ya que todavía no hay constancia de que la nueva cepa se haya registrado en Argentina.
La Dirección Nacional de Migraciones informó a los pasos terrestres que se encontraban habilitados desde el 1° de diciembre que solo deberán permitir el ingreso de ciudadanos argentinos y residentes, también con el requisito de PCR negativo y la cuarentena obligatoria de una semana.
Quedan exceptuadas de las nuevas restricciones personas como diplomáticos, funcionarios, tripulaciones y deportistas que tengan que disputar eventos bajo protocolos específicos, una actividad, esta última, supervisada por el Ministerio de Turismo y Deportes.
A comienzos de enero, dos equipos de fútbol de Brasil -Santos y Palmeiras- deberán visitar Buenos Aires para disputar las semifinales de la Copa Libertadores.
