Por undécimo año consecutivo, gracias a la dimensión nacional e internacional que ha logrado, la Semana del Chilcano se consolida como la celebración más importante del calendario pisquero, despegue del año gastroturístico y de la temporada veraniega, convirtiéndose en un polo de atracción para el turismo local y extranjero. Es mucho más que un festival o una feria: es una oportunidad para conocer lo mejor de lo nuestro y festejarlo de muchas maneras.
Cientos de bodegas y marcas pisqueras; miles de bares, restaurantes, cadenas de hoteles, barras y otros establecimientos; cadenas de supermercados, autoservicios y tiendas especializadas; millones de chilcaneros: ese es el escenario en el que se desarrolla la Semana del Chilcano, movilizando además a miles de profesionales del bar y la gastronomía, entre bartenders, sommeliers, catadores y cocineros, quienes se esfuerzan en presentar las mejores experiencias, promociones y productos. Nadie se queda fuera de la Semana del Chilcano.
¿CÓMO ES EL #MODOCHILCANO?
El nuevo lema para 2020 de la Semana del Chilcano destaca precisamente esta forma tan peruana de encarar los desafíos de un nuevo año: con intensa alegría, irrenunciable optimismo e ilusión. Celebrando la vida, la tradición, la identidad, el emprendimiento. Disfrutando en amistad, bajo el cielo espléndido y el sol radiante. Un canto de esperanza en medio de las distintas situaciones por las que atraviesa el país, recordando que siempre hay un mañana.
Estar en #ModoChilcano es mirarnos en el espejo para conocer nuestro ancestral legado pisquero, para conocer y reconocer su calidad única en el mundo, para ofrecer una ventana de oportunidades a los pequeños y medianos piscos de calidad, a cientos de productores que se esmeran por ofrecer una joya líquida como ejemplo vivo de honestidad, integridad, fe, esfuerzo, amor por la tierra y las raíces, vocación por el trabajo. Una lección de vida que llega a cargo de los Piscos Oficiales de la Semana del Chilcano.
El #ModoChilcano además escenario ideal para disfrutar, junto con nuestro coctel favorito, otros cocteles a los que el chilcano abre las puertas, desde los populares achilcanados –gracias a la participación de la Unión de Maceradores del Perú– y clásicos como el sol y sombra o el capitán, hasta versiones como el piscotonic o el cholomule. Disfrutarlos en casa, en bares o restaurantes e, incluso, en las propias bodegas pisqueras de las cinco regiones de Lima a Tacna. Y hacerlo de la mano con nuestra prodigiosa gastronomía.
