La decisión del gobierno de Hong Kong se produjo después del reciente empeoramiento de la situación epidémica en Gran Bretaña, que en los últimos días ha visto la propagación de la variante Delta del virus y la detección de varios casos importados en la excolonia británica.
Hong Kong confirmó la semana pasada su primer caso local de Covid-19 relacionado con la variante Delta, lo que puso fin a 16 días seguidos sin casos locales.
