La reestructuración de la plantilla forma parte del proceso de transformación hacia lo digital en el que está inmersa la compañía —ya ha vendido algunos de sus inmuebles—. Según El Periódico, aunque María Álvarez, presidenta de El Corte Inglés, se mostraba reticente a formular despidos, las pérdidas registradas durante el ejercicio anterior (500 millones de euros) no le dejan mucha alternativa.
A pesar de que esta reorganización no vaya a afectar a la división de viajes, sí tiene que ver con la caída del turismo en nuestro país, ya que una parte importante de los clientes de este gigante del ‘retail’ son visitantes extranjeros. El turismo de compras supuso para la compañía un 9% de su facturación en 2018.
