“Hubo una turbulencia severa, como a las 2:30. El avión subió y descendió en tres oportunidades unos 200 o 300 metros”, dijo al canal de noticias TN Stella Cuevas, una de las pasajeras que es médico y atendió a los heridos.
“Fue una experiencia horrible, pidieron médicos y los únicos disponibles éramos mi marido y yo. El avión no tenía botiquín, ni ningún tipo de guantes ni algodón, improvisamos algo con bolsas para hacer las veces de guantes, para asistir a los pasajeros”, denunció.
“Hay unos 15 pasajeros afectados, que padecieron en su mayoría lo que se llama efecto ‘latigazo’ ante los saltos del avión, también algunos con cortes menores, golpes y vómitos”, explicó Cuevas.
Al llegar al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza, los paramédicos ingresaron a la aeronave para asistir a los afectados, mientras que la médico aseguró que el aterrizaje y resto del viaje fue “normal”.
