La aerolínea recordó que las restricciones impuestas a los desplazamientos aéreos por la pandemia han tenido un fuerte impacto en la demanda de billetes y su tráfico de pasajeros se redujo un 78%, hasta los 8,1 millones de pasajeros.
La compañía insistió en que la crisis sanitaria sigue "causando estragos en el sector", por lo que pronostica que las pérdidas durante este año fiscal serán de entre 850 y 950 millones de euros.
No obstante, destacó que, después "de la crisis de la COVID" y los "programas de vacunación", la empresa tendrá unos "costos de base mucho menores" y un "balance de cuentas más sólido" que los de sus competidores.
"Esto permitirá financiar billetes más baratos e incorporar aviones de más bajo coste para sacar provecho de las muchas oportunidades de crecimiento que estarán disponibles en todos los mercados europeos, sobre todo donde las aerolíneas rivales han reducido sustancialmente su capacidad o han fracasado", agregó Ryanair.
