Según informa Izvestia, la agencia de viajes estatal Intourist está desarrollando un programa de vuelos chárter en los que grupos de 100 personas viajarían a Rusia procedentes de Latinoamérica o el sudeste asiático, donde la vacunación aún es incipiente y donde no se da la opción de elegir el tipo de vacuna se recibe.
Víctor Topolkaraev, director general de Intourist, ha explicado que están en conversaciones con entidades sanitarias para poder llevar a cabo el proyecto. Asimismo, también están en conversación con hoteles de cara a garantizar estancias de larga duración, y es que la vacuna rusa —la Sputnik V—requiere de dos dosis que deben ser administradas en un intervalo de 21 días.
El citado medio apunta que otras empresas turísticas también quieren sumarse a esta iniciativa. No obstante, para ejecutarse aun necesitan el visto bueno de las autoridades, que primero deben garantizar que la producción de vacunas es suficiente como para poder ofrecerla a extranjeros.
