Situada en las cercanías del Cusco, la “montaña de los siete colores” es el quinto pico más alto de Perú. Su alejada existencia de las rutas tradicionales hace que pocos turistas se acerquen hasta sus paredes y glaciares; no obstante, merece la pena visitarla por su inigualable belleza.
Durante el Imperio Inca, el Ausangate encarnó a una de sus divinidades más importantes. Distinción que, aún, perdura; ya que, los pobladores que habitan en los alrededores la siguen considerando como un dios inalcanzable y sagrado.
La moderada dificultad para ascender a la montaña y la posibilidad de vivir una experiencia única al aire libre, hacen de la visita al Ausangate, una opción relevante.
¿Cómo llegar?. Ausangate está situada a unos 100 kilómetros al sudeste de la ciudad del Cusco. Saliendo de la ciudad en auto, el tiempo estimado de viaje es de 3 horas. Al llegar a Chilca, hay que continuar caminando otras 3 horas, aproximadamente, hasta arribar a esta formidable montaña de colores.
Para los turistas que no posean vehículo propio, existe la posibilidad de contratar un tour desde la ciudad de Cusco, o bien, rentar un vehículo particular en Thrifty, una de las empresas destacadas del rubro.
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