Como más vale tarde que nunca, le presentamos un destino ideal para reencontrarse con el sol, mientras se brinda por el Perú con un auténtico pisco. Eso es parte de lo que ofrece Ica, un destino cercano y siempre acogedor
Oferta y demanda. Qué fastidio. Reniegas; insistes. Ánimo. Aún hay tiempo. Planificar y buscar. ¡Internet! Navegas y encuentras: Infotur. Sección Destinos. Clic en una crónica que empieza así: ‘Julio. Fiestas patrias. Feriado largo’. Te enganchas. Continúas. Lees: ‘es tiempo de salir de Lima, de viajar a Ica para reencontrarse con el sol, juguetear en las dunas y brindar por el Perú con pisco y vino’.
Ica tienta. Ica no está lejos. Rumbo sur. Vía asfaltada. Buses a cada rato. Cinco horas de travesía. Suena bien. No es mala idea. Ya no reniegas. Sonríes. Te imaginas distendido en el oasis de Huacachina. Te ves aventurero en un tubular o en una tabla de sandboarding. Te vislumbras alegre y ‘picadito’ probando quebrantas, acholados, puros y hasta perfectos amores entre lagares y toneles.
También te piensas fresquito y relajado en la piscina del hotel. ¿Tú hotel? ¿Cuál hotel? Otra vez las dudas, la vacilación, la incertidumbre. Te preocupas. Frunces el ceño. Piensas que tu plan se desbarranca. ¡No, eso no!, se derrumba como un castillo de arena. Suena mejor. Tiene más sentido. Total, tu destino era una ciudad que brotó en el desierto, era un valle cercado de dunas.

¿Era?... no, pues, es, todavía lo es porque ese hotel en el que estarás fresquito, relajado y quién sabe si hasta más feliz que en tu propia casa, no es una ilusión ni la expectativa desmedida de un ciudadano que quiere escapar del estrés, de los bocinazos, del cielo gris, de los transeúntes con vocación de fosforito que arman tremendo escándalo por quítame esta paja.
Paciencia. No se encienda, estimado lector. No piense que la estamos haciendo larga para generar expectativa. Tampoco crea que nos vamos por las ramas. Eso sí, si lo hiciéramos nos iríamos por las ramas de un huarango, el árbol emblemático, el símbolo iqueño como las tejas, el pallar verde o el mismísimo pisco, el fino destilado de uva que genera envidia más allá de las fronteras nacionales.
Ese pisquito puro, sour o en chilcano que te tomarás para festejar el viaje y la plácida estadía en El Huarango, el hotel que se convertirá en tu patriótico refugio contra los apuros y la tensión de todos los días, de esas de las que quieres escapar para pasar momentos inolvidables con tu familia, amigos o esa persona especial que empieza a ocupar todo tu corazón.
Imaginar. Feriado largo. La piscina. La perezosa. El chilcano heladito y refrescante. El trato amable y familiar. La habitación amplia, cómoda, con calor y aroma de hogar. El silencio profundo. El descanso a plenitud. Dulces sueños. Sereno despertar. No hay premuras y tu única responsabilidad es disfrutar, desde el desayuno que le da sabor a los buenos días hasta la cena cosmopolita en la trattoria del hotel.

Dudas. Momento de decisiones. Salir o quedarse. Jornada de piscina sin ‘dejar la casa’ o enrumbar hacia el centro de la ciudad (El Huarango está en una tranquila zona residencial) en busca de la Huacachina. Milagro en el desierto. Dunas resplandecientes. Aguas verdosas. Botes, tubulares y tablas de sandboarding. Arena y aventura, también la leyenda de una mujer enamorada que se convirtió en sirena.
Otra aventura. Buscar bodegas. Hay muchas en Ica. Recorrido. Lagares. Toneles. Pozas de maceración. Aprender sobre vinos y piscos. Catar, brindar, achisparse. Pasarla bien, muy bien, en especial en la bodega El Huarango, una prolongación de tu hogar iqueño, donde la bebida de bandera se acompaña con suculentos almuerzos criollos y el calor se sofoca –sí, adivinó- en una piscina.
No lo pienses más. Fiestas Patrias. Es tiempo de romper las cadenas urbanas, de viajar a Ica para reencontrarse con el sol, juguetear en las dunas y brindar por el Perú con pisco y vino. Eso lo leíste antes, pero lo repetimos para que termines de convencerte. Y si no es este fin de semana, será el próximo, porque este valle y ciudad del desierto está muy cerca. Ah, y hay buses a cada rato.
Datos de tu casa iqueña
- Dónde: El Huarango se encuentra en El Médano Y-5, La Angostura
- Web: www.huarangohotelica.pe
- Correos: hotelelhuarango(@)yahoo.com / reservas(@)huarangohotelica.pe
- Habitaciones: Colonial Estándar (simples, dobles, triples y cuádruples) / Colonial de Luxe (simples, dobles, triples y cuádruples). La Suite Colonial Deluxe está equipada con jacuzzi.
- Servicios: restaurante, piscina, wi fi, cochera privada, recepción las 24 horas, salón de eventos.
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